Consejos·Iluminación

¿Sabías que no todos los LED ahorran igual?

A menudo pensamos que todas las bombillas LED ahorran por igual, y no es así. Sí, sigue siendo la iluminación más económica que existe, pero con sutiles diferencias entre los distintos tipos de bombillas que puedes encontrar en el mercado. Conocerlas te permitirá escoger bien y ahorrar, que es lo que cuenta.

No todas las lámparas LED son iguales. Eso, para empezar. Existen elementos que diferencian unas de otras, que las hacen más o menos económicas y, por lo tanto, más proclives a ahorrar energía.

¿Qué tienes que tener en cuenta a la hora de escoger una buena bombilla LED que se traduzca en un ahorro de energía? Los siguientes:

· El tipo. El LED más antiguo es el SMD 0,5. Un buen LED es cualquiera de los que correspondan a estos modelos: 3528, 3036 ó 5060 -los números marcan las dimensiones de los chips. En el último caso, por ejemplo, serían 5,0 x 6,0 mm.-. Y si el LED es COB, mejor que mejor.

luces-led-menos-watios

· El color de la luz: procura que no sea muy fría, es decir, demasiado azulada, ya que pierde eficiencia.

· La cantidad de luz: se puede notar simplemente con leer un libro o un periódico, y a una distancia prudencial, para dilucidar qué bombilla es la que más nos conviene.

· La apertura óptica: lo preferible es que se sitúe entre los 30 y 45º, que asegura una buena iluminación. Si dicha apertura es muy cerrada -de 20 a 25º-, sólo dará luz en el eje.

Luces-led-menoswatios-com

· El disipador de calor: que sea de aluminio, con aletas y sólido, ya que es un factor decisivo en la duración de la lámpara, ya que depende de la temperatura a la que funcione. Por eso es mejor desconfiar de aquellos materiales que no sean los ya indicados -plástico, calamina, etc.-. ¡Ah!, y un consejo: una vez encendida la lámpara, tócala. Si está tibia o caliente, la temperatura es correcta -alrededor de los 40º-. Si está más caliente, hay que tener cuidado con ella.

· No taparlos nunca: las lámparas con bombillas LED deben estar lo mejor refrigeradas posibles, ya que el calor es su gran enemigo.

· Mejor usar LEDs a 220 voltios, sin transformador, que generalmente conlleva pérdidas energéticas en forma de calor.

· Los LEDs no sufren al apagarse o encenderse de forma repetida, como ocurre con otras bombillas, ya que los cambios de temperatura son muy brucos al emitir muy poco calor.

· Cuando apagues el LED observarás una pequeña luminiscencia que desaparece lentamente, sobre todo en los LEDs blancos, ya que contienen fósforo, material que sigue emitiendo luz después de ser apagado debido a un efecto llamado ‘fosforescencia‘.

Fuente: personasmassostenibles.es

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s